Los hogares de bajos ingresos son los que más perdieron en 2014

(*) Extracto del último Informe Nacional del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa).

El estancamiento de la producción y el empleo con aceleración de la inflación llevaron a que los aumentos de ingresos de los hogares no compensaran el crecimiento de los precios. Aunque el Impuesto a las Ganancias es récord y el gasto asistencial enorme, quienes más sufren la pérdida de poder adquisitivo son las familias de más bajos ingresos. Para revertir esta regresividad es fundamental replantear prioridades en la asignación del gasto público y mejorar sustancialmente su gestión.

La información oficial difundida recientemente por el Indec correspondiente al tercer trimestre de 2014 alerta sobre el estancamiento de la producción y de los empleos privados registrados. También que el proceso de mejora de la distribución del ingreso se detuvo, con tendencia a la reversión. El coeficiente de Gini (que asume valores cercanos a 0 cuando hay mayor igualdad y próximos a 1 cuando la distribución es más regresiva), según la estimación del Indec --considerando los ingresos per cápita de los hogares-- fue de 0,434. Se trata de un valor superior al de igual período de 2013, que se ubicaba en 0,429, y similar al de 2012. Así, el pequeño progreso obtenido en 2013 se desvaneció y se retornó a valores de hace dos años.

La distribución personal del ingreso mejoró mucho desde comienzo de la década pasada. Pero este aletargamiento se da en una instancia en que las desigualdades siguen siendo muy grandes. Como referencia, en los países europeos de mayores progresos sociales se estiman coeficientes de Gini en valores entre 0,22 y 0,32.

La incipiente tendencia a la reversión de las mejoras de la distribución del ingreso está asociada a las diferentes capacidades de los hogares para defenderse frente a la aceleración de los precios. En efecto, según el Indec, entre el tercer trimestre de 2013 y el mismo período de 2014 se observa que:

-- El ingreso per cápita del 25 por ciento de los hogares de menores ingresos creció 23 por ciento.

-- El ingreso per cápita del 50 por ciento de los hogares de menores ingresos creció 25 por ciento.

-- El ingreso per capita del 10 por ciento de los hogares de mayores ingresos creció 29 por ciento.

Estos datos señalan que, frente al crecimiento de los precios, que se ubicaría entre 30 y 40 por ciento anual, todos los estratos sociales sufrieron un deterioro de los ingresos reales durante 2014. Pero los hogares de menores ingresos son los que más perdieron. Este proceso regresivo resulta llamativo teniendo en cuenta que la incidencia del Impuesto a las Ganancias, un tributo claramente progresivo que impacta en las familias de altos ingresos, es récord y que desde el sector público se administra una enorme masa de recursos, incluyendo una gran cantidad de programas asistenciales.

Ver el informe completo

http://www.idesa.org/sites/default/files/documentos/InformeNacional4-1-15.pdf

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